Carta de Santiago

Como producto de la discusión y los acuerdos logrados durante el Foro de Liderazgo Público desarrollado los días 16 y 17 de noviembre de 2017 en la sede de CEPAL de Santiago (Chile), el colectivo de alumnos y alumnas de liderazgo público elaboraron una declaración que sirvió de plataforma de la Red de Liderazgo Público.

Este pronunciamiento, que fue leído durante el acto de clausura de la Reunión de Expertos en Planificación Multi-escalar y Desarrollo Territorial de CEPAL, fue denominada “Carta de Santiago” y “Propuesta 17”, en clara alusión al objetivo número 17 de los ODS que aborda las alianzas para el desarrollo.

A continuación se incluye el texto de la “Carta de Santiago”, que también puede descargarse en formato pdf desde aquí.

Carta de Santiago: #Propuesta17

Nosotros, representantes de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, México y Paraguay, participantes de los cursos de Liderazgo Público organizados por el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), nos reunimos en la ciudad de Santiago los días 16 y 17 de noviembre del año 2017 en el marco de la Reunión de Expertos en Planificación Multi-escalar y Desarrollo Territorial y acordamos la necesidad de avanzar juntos hacia la constitución de alianzas inclusivas y marcos operativos no sólo institucionales sino también civiles para el desarrollo sostenible en nuestra región.

Vivimos hoy en un contexto caracterizado por la arritmia social, una alta incertidumbre y volatilidad, derivada de cambios vertiginosos en lo tecnológico, lo económico, lo político, y lo social. En este contexto de cambios, Nuestramérica enfrenta viejos y nuevos desafíos, que atraviesan a gobiernos de todas las orientaciones políticas y de diversos países.

Entre ellos nos interesa destacar el desafío aún pendiente de la inclusión social de muchos actores aún no escuchados y apenas reconocidos desde lo discursivo, la prevalencia de los clientelismos políticos, la excesiva partidización de la política, los centralismos y los límites a las gobernanzas territoriales, el desfinanciamiento de los gobiernos locales y la dificultad de establecer equipos técnicos que puedan asumir los desafiantes problemas y situaciones cotidianas de los territorios.

Nos preocupa además la crisis de representatividad que afecta no sólo a la política y los políticos sino a todas las organizaciones del espectro público, incluidas las corporaciones mediáticas y el sector privado. También la dificultad para establecer visiones de futuro común, el empoderamiento y la participación ciudadana, el descontento creciente con la democracia, la creciente polarización e intolerancia en nuestras sociedades, la falta de diálogo real, respetuoso y constructivo, la falta de planificación, el sesgo urbano en las agendas territoriales, el acceso desigual a las tecnologías digitales y la gobernanza de internet desde una mirada regional, la profundización de modelos extractivistas y la consecuente presión ambiental.

Creemos que pensar los liderazgos públicos en Nuestramérica – esos que podemos ejercer todos y todas desde donde estemos – implica enfrentar un contexto ineludible de desigualdades que persisten desde hace décadas y que amenazan con profundizar aún más la crisis de confianza y credibilidad hacia todas las instituciones y actores del espacio público. Jóvenes, mujeres y ruralidad nos parecen tres ámbitos importantes para repensar la igualdad y actuar desde los liderazgos públicos.

Pensar la ciudad implica pensar lo rural y viceversa. Ambas dimensiones ya no deben considerarse en términos de polarización, sino como parte de un mismo territorio que nos desafìa en una región en donde las dinámicas cambian aceleradamemte. Creemos necesario entender a la ciudad más allá de lo netamemte urbano, y trascender su comprensión a partir la consideración interactiva con lo rural, lo periurbano y todas sus manifestaciones e interfaces.

Reflexionamos y asumimos que los jóvenes no son el futuro. Son un presente con sabor a pasado.

Creemos firmemente que el principal reto del liderazgo público en Nuestramérica hoy es justamente la reconfiguración de la confianza y la credibilidad en los sistemas e instituciones democráticos como base para pensar un futuro común. Nuestra región está ávida de resultados visibles y sostenibles sobre el mejoramiento de sus condiciones de vida. No basta con ser técnicamente imparciales en la asignación y gestión de la acción pública y transparentes en las decisiones; hay que llegar a la inclusión de la sociedad en los procesos de toma de decisiones y en la supervisión y evaluación de las políticas públicas.

Una visión de este desarrollo posible que queremos está sustentada en la necesidad de establecer acuerdos políticos sostenibles en el tiempo; esto es, la apertura de un diálogo que reconfigure la confianza y construya instituciones y políticas que respondan a las viejas y nuevas necesidades. La invitación no es otra que la de fortalecer esa democracia que en muchos países de Nuestramérica nos costó miles de vidas y truncó muchos de los sueños que hoy nos interpelan. Por ello, afirmamos que la transición hacia un clima de confianza y credibilidad entre nuestras sociedades tiene como camino un liderazgo basado en el diálogo cercano, sensible, real, inclusivo, honesto, comprensible y a la vez impulsor del trabajo conjunto y efectivo en la acción.

Precisamente en ello, el Estado latinoamericano no puede renunciar a su liderazgo para revertir las tendencias que afectan a nuestras poblaciones; para promover medidas hacia una mejor distribución del ingreso y de los recursos y gestionar y promover alternativas sostenibles y un entorno más justo y armónico. En este contexto, no debe verse al proceso de globalización como un obstáculo para lograr los objetivos, sino como una parte de la estrategia a seguir para llegar a ellos.

Sostenemos la necesidad de fomentar el diálogo para el consenso de acciones que busquen nuevas ecuaciones para el desarrollo desde una perspectiva regional y actual, que busquen relaciones proactivas entre el Estado, el Mercado y la sociedad, creando espacios de incidencia política para el cumplimiento de la Nueva Agenda Urbana y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El liderazgo público al que nos referimos debe ser capaz de trascender las fronteras de lo administrativo y lo político. Debe ser aquel que habilite a las personas a emprender desafíos desde el propio escenario del quehacer público, capaz de impulsar, generar, incluir, habilitar, motivar y crear posibilidades reales para todos y todas.

Somos diversos. Hablamos distintas lenguas. Pensamos distinto. Nos atraviesan diversas prácticas culturales. Vivimos diversas realidades y problemáticas. Pero compartimos un mismo horizonte y las mismas ganas de soñar con un mundo mejor, más igual y justo. Y lo proyectamos a partir de la constitución de alianzas para el desarrollo sostenible que sean capaces de volar con la mente y la creatividad que nos caracteriza como región, pero con los pies en la tierra.  Iniciativas que sean capaces de catalizar y contener la energìa social en su amplio espectro; de habilitar nuevos liderazgos públicos transformadores en democracia.

En conclusión, creemos necesario construir acuerdos que articulen intereses dispares dentro de pactos nacionales de mayor escala utilizando estrategias como la innovación, la creatividad y los liderazgos políticos adecuados para cada país. Sobre esa visiòn de futuro compartida, nos proponemos crear la Red de Liderazgo Público, que pretendemos se configure como un multi-espacio de encuentro, dialogo y de usina proactiva de ideas y propuestas que permitan viabilizar, observar y operacionalizar la Agenda 2030 en los territorios de Nuestramérica.

Están todos y todas invitadas.

Muchas gracias.

O brigada.

Aguije.

Santiago, Chile, 17 de noviembre de 2017.-

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